No hay peor miedo que ese del cual no sabemos nada... No sabemos de donde proviene, ni a que le tememos.
¿Contra quién estamos enfrentándonos? La peor pelea es en la que no conocemos a nuestro enemigo. El sabe cada uno de nuestros movimientos, que vamos a hacer, decir, como vamos a defendernos, ¿y nosotros? No es justo.
Hay momentos de la vida en que nos perdemos, no sabemos que rumbo tomar, ni a quien pedirle ayuda. Enfrentarnos con nuestros propios miedos internos, enfrentarnos con nuestra más pura esencia, enfrentarnos a nuestros fantasmas y vencerlos es la clave, pero ¿cómo lo logramos?.
Conocerse es la clave, conectarnos con nuestro ser interior, interactuar con nuestro amor propio, simplemente ser. Aún con miedos pero ser en su máxima expresión. Sin temor a equivocarnos, con la seguridad de que siempre hay que seguir adelante.
Simplemente permitirme ser.
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