Hoy solo sé que soy persona, soy mujer, soy una vida, soy mis sentimientos, mis principios, mis anhelos, mis metas, soy un alma, un pedazo ínfimo en el mundo, soy esto. Soy lo que puedo y lo que me permito ser.
Qué lío se nos hace cuando nos replanteamos quienes somos. Que miedo genera no saberlo, no poder definirse hasta perdernos en nuestros mundos.
Hoy quiero ser mucho y a la vez poco, hoy quiero ser de alguien. Quiero saber que se siente pertenecer a alguien, pero no pertenecer en términos de posesión, sino ser de sentirse como se siente alguien cuando tiene un pilar en la vida, un ejemplo a seguir, un modelo de persona en el mundo. Eso que se siente cuando decimos yo soy así porque me parezco a tal persona. Yo quiero ser hija. Quiero ser esa persona que se parece a su madre, que tiene sus mismos gestos, su misma risa, su misma forma de hablar, quiero tener una amiga además de una madre, quiero confiarle hasta mi más intimo secreto, quiero ser abrazada como son abrazadas las hijas, quiero esa caricia al alma constante, quiero ser compañera, quiero tener una familia, quiero una madre dedicada y devolverle todo siendo un ejemplo de hija.
No hay comentarios:
Publicar un comentario